Viajes y antropología – Nadja Monnet & Jordi Grau

¿Qué es la antropología? Con esta pregunta empezamos la clase “Viajes, aventura y descubrimiento: viajes y antropología; viajes y etnología” de Nadja Monnet. Las respuestas variaban desde la ciencia del ser humano a la ciencia de las diferentes culturas; la ciencia del otro; de la sociedad, de sus comportamientos y costumbres…

Nadja añadió a nuestra lluvia de ideas que la antropología en primer lugar, se dedica a buscar reglas universales para todas las culturas y poner un orden dentro de las variedades y diversidades. Pero dado que la cultura es algo aprendido y no genético, uno debería tratarlas con cierto cuidado. Por consiguiente, la meta que se ha puesto el antropólogo es vencer el etnocentrismo es decir, la tendencia a aplicar los propios valores culturales para juzgar el comportamiento y las creencias de otras personas. Aún así, el problema no es realmente pensar de manera etnocentrista, ya que es inevitable al igual que tener prejuicios  ya que todos hemos nacido dentro de una cultura. Lo importante es poder reconocer cuándo una persona o todo su entorno cultural no se comporta como “debería” según los prejuicios y dejarse sorprender tanto de un acontecimiento positivo como de uno negativo. Porque muchas veces los prejuicios en una cultura pueden ser demasiado positivo y eso tampoco es bueno.

En la segunda clase, que nos dio el antropólogo Jordi Grau, nos concentramos aún más en el término “cultura”. ¿De qué hablamos cuando hablamos de cultura? ¿Y cómo se puede concretar esa idea, abstracción que sólo existe en nuestras mentes? El antropólogo estadounidense Conrad Kotton lo intentó al asignarle varias características como por ejemplo que es algo simbólico, algo que se aprende, se transmite y se desarrolla, algo que es compartido y abarca todo lo que no pertenece a lo natural y que incluso somete a la naturaleza. Para nosotros como transmisores de diferentes historias, concepciones e ideologías es aún más importante. La cultura es algo de lo que sólo vemos una parte cuando nos acercamos a una hasta entonces desconocida. Es decir, a primera vista no podemos ver todo lo que hay detrás de una cultura y sus tradiciones. Jordi Grau nos lo figuró con una gráfica de un iceberg, cuya punta representa lo que una persona ajena puede ver en contra a la parte cubierta (del mar) que serían “unspoken rules” y “unconscious rules”.  Y para conocer y comprender esas reglas y normas no hay otra manera que vivir dentro de la cultura, con sus habitantes, sus costumbres y aprendiendo el idioma.

Los dos profesores nos hicieron comprender la importancia de este ámbito para nosotros como viajeros, de manera que saliésemos de la clase con nuevas ideas y estímulos para reflejar los posibles problemas que puede haber entre diferentes culturas, sobre todo, cómo vemos a los demás y cómo nos pueden ver los demás a nosotros mismos.

Una mirada desde los Conguitos hasta Cannibal Tours 

Jordi Grau, en la segunda sesión, nos ha hecho reflexionar sobre tres conceptos vinculados con la antropología: los estereotipos, el trabajo de campo y registro audiovisual y, por último, el turismo y la autenticidad.

Los Conguitos, esas bolitas de chocolate rellenas de cacahuete, y Los Días de la Semana –la canción de Los Payasos de la Tele-, ilustraron de forma clara cómo a pesar del cambio en los contextos, los estereotipos se mantienen. Así pues, pasan los años y en la publicidad se sigue alterizando al otro, generalizando unas características y distorsionando otras convirtiéndolas en la realidad, moviéndonos entre los estereotipos y los arquetipos. “Para conocer al otro es necesario tiempo, observar y participar, sistematismo y rigor, prevención de sesgos y tener cautela con las generalizaciones y extrapolaciones”, apuntó Jordi. Estos ítems  son fundamentales para llegar a entender el funcionamiento de un grupo, sin olvidar la importancia de aprender su lengua a fin de acercarnos con más fuerza y confianza. Un buen ejemplo de ello lo encontramos en El Antropólogo Inocente de Nigel Barley.

Un paseo por algunas escenas de la película In a Savage Land de Bill Bennet y breves anotaciones de Malinowski en Confesiones de ignorancia y fracaso, nos llevaron a tratar el trabajo de campo y el registro audiovisual. En función del lugar, la intención del viaje y conociendo los elementos de una sociedad determinada, el objetivo de la cámara debe variar su enfoque. Incluso cuando se deja este material a los autóctonos, se consigue potenciar el interés del grupo sin contaminar la mirada desde fuera, logrando un aprendizaje de la lógica cultural, como ocurre en el documental Through Navajo Eyes de Sol Worth y John Adair.

La contraposición de dos maneras de ver y de concebir aquello que es auténtico, como muestra de los conceptos turismo y autenticidad, cerraron la sesión mediante los fotogramas del documental Cannibal Tours dirigido por Dennis O’Rourke.

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